Dejar el tabaco no es tarea fácil, ya que la dependencia es un conjunto de fenómenos conductuales, cognitivos y fisiológicos. Muy pocos consumidores de tabaco pueden dejar el hábito con éxito al primer intento. Pero existen indicios sólidos de que puede lograrse. Sin embargo, existen ideas y falsas creencias populares acerca del tabaco que ayudaran a tu proceso de abandonar el tabaco.

1. Fumar es relajante

Para muchos, el fumar reduce la ansiedad y el estrés. Esta creencia, que es a su vez lo que provoca que muchos fumadores se desanimen para dejar la adicción, es completamente falsa: en lugar de ayudar a la gente a relajarse, fumar aumenta la ansiedad y la tensión.

Es posible que en el momento notes alivio, quizás porque reduzca la sensación de abstinencia pero, a medio plazo, al fumar estás aumentando la tensión del organismo.

2. Fumar poco no perjudica

Fumar poco es tan nocivo para la salud como hacerlo todos los días. El mayor peligro se relaciona con la salud del corazón: el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares es prácticamente el mismo, independientemente de si fumas poco o mucho.

3. Si se tiene buena salud, el tabaco no hace daño

Si tienes buena salud y fumas, estás en el camino seguro para perderla. Fumar hace daño a todo el mundo (incluso a los que no fuman).

4. Fumar light hace menos daño

Aunque puedan contener niveles menores de nicotina y alquitrán, los consumidores de cigarrillos light, de forma inconsciente, fuman más, inhalan el humo más fuerte y profundamente, bloquean los orificios de ventilación, por lo que acaban consumiendo la misma o mayor cantidad de toxina, con el riesgo añadido de una sensación de consumir tabaco menos perjudicial.

5. Se pasa muy mal cuando se deja, es peor el remedio que la enfermedad

Muchos fumadores tienen miedo a sufrir los síntomas del síndrome de abstinencia: irritabilidad, nerviosismo, aumento de peso, etc. Estos síntomas, que no tienen porqué aparecer con la misma intensidad en todos los fumadores, son temporales y en gran medida controlables por ti.

6.  Si se hace deporte se eliminan las “toxinas” del tabaco

Si bien es cierto que la nicotina se expulsa también por el sudor, un gran porcentaje permanece en tu sangre y en los receptores del cerebro (responsables de la dependencia). Además, los efectos del tabaco son acumulativos: cuanto más tiempo lleves fumando tu capacidad pulmonar se irá reduciendo progresivamente, te cansarás más fácilmente, y te costará mucho más recuperarte.

7.  Conozco a alguien que llegó a los 95 años y siempre fumó

Es cierto que no todos los fumadores desarrollan un cáncer de pulmón, y que algunas personas son menos susceptibles a los perjuicios del tabaco, pero eso no quiere decir que no los sufran. El riesgo es alto y millones de fumadores pierden la vida prematuramente a causa del tabaco.

8.  Después de años fumando, el daño ya está hecho, ¿para qué dejarlo?

Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. Si lo dejas, podrás añadir años a tu vida, respirar más fácilmente, disfrutar más la comida y ahorrar dinero. Ya seas joven o viejo, también podrás reducir el riesgo de desarrollar un cáncer o una enfermedad pulmonar, o sufrir un ataque al corazón, tener mejor circulación de la sangre. Y, sobre todo, serás un ejemplo saludable para tus hijos y nietos

9. De algo hay que morir

Es una frase bastante repetida por muchos fumadores. ¿De verdad comerías deliberadamente un alimento cancerígeno? Plantéate seriamente que es un mito que fumar mata rápidamente, las enfermedades relacionadas con el tabaco a menudo causan años de sufrimiento. Tu estilo de vida es clave para vivir más años, pero sobre todo, con mayor calidad de vida.

10. Este no es un buen momento para dejarlo

Cualquier momento puede ser bueno para dejarlo si el fumador está preparado. Está claro que dejar de fumar necesita tiempo y esfuerzo, por eso, conviene planificar bien el momento de dejarlo y prepararse, preferiblemente con ayuda de profesionales.

Recibe ayuda. Toma la decisión, ten claro el objetivo y pon en marcha las estrategias para conseguirlo.

 

Fuente de la Información: EFESalud