¿Cómo debo hacerme un autoexamen de mamas?

Es una buena idea saber qué es normal para tus senos. De esa manera, puedes consultar con tu médico si notas algo inusual, como un bulto, un cambio en la piel o una secreción.

¿Qué es un autoexamen de mamas?

Es una forma de revisar tus senos para ver si hay cambios, como bultos o engrosamientos. Mirarás y palparás ambos senos. 

Si notas algo inusual, informa a tu médico. En muchos casos, esos cambios no son cáncer, pero debes consultar a tu médico para averiguarlo.

¿Cómo hago un autoexamen de mamas?

En el espejo:

  1. Párate desnudo de cintura para arriba frente a un gran espejo en una habitación bien iluminada. Mira tus senos. Si no tienen el mismo tamaño o forma, ¡está bien! La mayoría de los senos de las mujeres no lo son. Con los brazos relajados a los lados, busca cambios de tamaño, forma o posición, o cambios en la piel de los senos. Busca arrugas, hoyuelos, llagas o decoloración.
  2. Revisa tus pezones y busca cualquier llaga, descamación o cambio.
  3. Coloca las manos en las caderas y presiona firmemente hacia abajo para tensar los músculos del pecho debajo de los senos. Gira de lado a lado para poder mirar la parte exterior de tus senos.
  4. Luego inclínate hacia el espejo. Gira los hombros y los codos hacia adelante para tensar los músculos del pecho. Tus senos caerán hacia adelante. Busca cualquier cambio en su forma o contorno.
  5. Ahora, junta las manos detrás de la cabeza y presione las manos hacia adelante. Nuevamente, gira de lado a lado para inspeccionar las porciones externas de tus senos. Recuerda mirar el borde debajo de ellos. Es posible que debas levantar los senos con una mano para verlo.
  6. Revisa tus pezones para ver si hay secreción de líquido. Coloca el pulgar y el índice sobre el tejido que rodea el pezón y tira hacia afuera hacia el final del pezón. Busca cualquier secreción. Repite en tu otro seno.

En la ducha:

  1.  Tener las manos resbaladizas con agua y jabón es una buena ayuda. Comprueba si hay bultos o engrosamiento en el área de la axila. Coloca tu mano izquierda sobre tu cadera y alcanza con tu mano derecha para sentir la axila izquierda. Repite en el otro lado.
  2. Revisa ambos lados en busca de bultos o engrosamientos por encima y por debajo de la clavícula.
  3. Con las manos enjabonadas, levanta un brazo detrás de la cabeza para extender el tejido mamario. Usa la parte plana de los dedos de la otra mano para presionar suavemente el seno. Sigue un patrón de arriba hacia abajo, pasando de la línea del sostén a la clavícula. Continúa con el patrón hasta que hayas cubierto todo el seno. Repite en el otro lado.

Acostada:

  1. Acuéstate y coloca una almohada pequeña o una toalla doblada debajo de tu hombro derecho. Pon tu mano derecha detrás de tu cabeza. Coloca tu mano izquierda en la parte superior de tu seno derecho con los dedos juntos y planos. La loción corporal puede ayudar a hacer esto más fácil.
  2. Piensa en tu seno como la esfera de un reloj. Empieza a las 12 en punto y muévete hacia la 1 en punto con pequeños movimientos circulares. Continúa alrededor de todo el círculo hasta llegar a las 12 en punto nuevamente. Con las yemas de tus dedos y en constante contacto con tu seno. Cuando el círculo esté completo, muévete 1 pulgada hacia el pezón y completa otro círculo alrededor del reloj. Continúa con este patrón hasta que hayas sentido todo el seno. Asegúrate de sentir las áreas externas superiores que se extienden hasta la axila.
  3. Coloca tus dedos directamente sobre tu pezón. Siente debajo del pezón para ver si hay algún cambio. Presiona suavemente tu pezón hacia adentro. Debería moverse con facilidad.
  4. Repite estos pasos en tu otro seno. No olvides revisar el área superior externa del seno, más cercana a la axila.

¿Qué debo hacer si encuentro un bulto?

No entres en pánico. Pueden ser muchas otras cosas además del cáncer . Pero consulta con tu médico si notas algún cambio en los senos, como:

  • Un área que es diferente de cualquier otra área en cualquiera de los senos.
  • Un bulto o engrosamiento en o cerca de la mama o en la axila que dura a lo largo de tu ciclo menstrual.
  • Un cambio en el tamaño, la forma o el contorno de la mama.
  • Una masa o bulto
  • Un área similar al mármol debajo de la piel.
  • Un cambio en la sensación o apariencia de la piel del seno o el pezón (con hoyuelos, arrugada, escamosa o inflamada)
  • Secreción de líquido claro o sanguinolento de los pezones
  • Enrojecimiento de la piel de la mama o el pezón.

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